Una mujer llama desesperada a la puerta de mi consultorio. Entra. Tiene los ojos abiertos, tanto que parecen que se le van a salir. Me dice que el sábado se enteró que el marido consume cocaína desde hace 14 años (?). Lleva casada 16 con este hombre. Dice que siempre han sido un matrimonio feliz, que ella veía y disfrutaba como la gente los envidiaba por lo bien que se llevaban. Ahora no sabe que hacer, tiene una hija adolescente, le tiene que decir que papá es un adicto?. Duda respecto a toda su vida, siempre estuvo drogado y no me di cuenta?, estaba drogado para el asado del medio día del domingo? estaba drogado para la Navidad pasada? Estaba drogado para el cumpleaños de Mónica? estaba drogado cuando la concebimos ?....Se le ve que quisiera llorar, pero no puede... Le pregunto cómo fue que se dió cuenta de todo esto? Me dice que él mismo se lo confesó el sábado a la noche y para ser más claro le dijo que acababa de tomar una linea y como buen cocainómano verborragico le dijo que lo que él hacía era lo más normal del mundo y que todo el mundo lo hacía, que todos sus amigos y todos los de la farmaceútica lo hacían (?)... Me mira con ojos de perro en bote... Ante tanta cara de confusión y tanto ojo salido, le digo que su marido está equivocado, que no es lo más normal del mundo y que no lo hace todo el mundo, que si así fuera no existirían grupos, terapias, tratamientos y demás para tratar de dejar las drogas. Nos quedamos en silencio. Me agradece que la haya atendido después de hora. Me repite que no sabe que hacer. Le propongo que por ahora no haga nada, que escuche a su marido un poco más, él seguro tiene más explicaciones para dar. Que cuide mucho de su hija, especialmente en aquello que le vaya a decir respecto de su padre. Le propongo que nos volvamos a ver el miércoles a primera hora de la tarde.
Tengo que reconocer que me tomó por sorpresa su historia. Sentí que poco podía hacer por ella en esos momentos. Estaba como ella, tampoco yo sabía que hacer, en los años de facultad nunca nadie me enseñó que se hacía en esos casos, tampoco los libros que leí, ni los cursos que hice... En fin, quedó que iba a ir al día siguiente a pagarme la consulta, porque en esos momentos no llevaba plata.
Al día sigueinte no apereció, ni al otro ni al otro, tampoco fue el miércoles. Me cago en la mismisima mierda, por qué carajo la atendí sin que me pagara la consulta antes de entrar!!! Me quedé con ella fuera de horario, hice quedar a la secretaria un rato más del que le corresponde, laburé como una yegua para la sesión siguiente y la muy desagradecida es incapaz siquiera de llamar para cancelar el turno del miércoles.....La putisima madre que lo remil parió! (si, ya se, la boluda soy yo, que no le cobré antes de entrar)
Al día sigueinte no apereció, ni al otro ni al otro, tampoco fue el miércoles. Me cago en la mismisima mierda, por qué carajo la atendí sin que me pagara la consulta antes de entrar!!! Me quedé con ella fuera de horario, hice quedar a la secretaria un rato más del que le corresponde, laburé como una yegua para la sesión siguiente y la muy desagradecida es incapaz siquiera de llamar para cancelar el turno del miércoles.....La putisima madre que lo remil parió! (si, ya se, la boluda soy yo, que no le cobré antes de entrar)
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